Cómo cuidar la lavanda

Lavanda

A pesar de su apariencia, la lavanda no es una planta demasiado delicada. A cambio de algunos cuidados, podrás disfrutar de su exquisito y relajante aroma en tu jardín. Quédate leyendo para que descubras qué cuidados necesita la lavanda en cuanto a riego, sustrato, iluminación, abono y poda. Descubre aquí todo lo que necesitas saber.

Lavanda en jardin

Cuidados básicos de la lavanda

¿Dónde debo ubicar mis plantas de lavanda?

Antes que nada, queremos recomendarte que plantes tu lavanda en tu jardín. Sí, es cierto que puedes cultivar lavanda en una maceta en el interior. Pero la planta de lavanda es más feliz en el exterior. Esto se debe a que es una planta que necesita mucha luz solar. Y será más fácil que la reciba si está en tu jardín o en tu patio.

Lavanda en exterior

Ubica a tu lavanda en un lugar donde reciba luz solar directa durante al menos seis o siete horas al día. Si se te hace imposible cultivar lavanda en el exterior, aún puedes cultivarla en una maceta dentro de casa. Pero para que pueda desarrollarse bien, deberás ubicarla en un lugar donde reciba la máxima cantidad de luz natural posible.

La lavanda se desarrollará mejor en temperaturas medias. Es decir, que no sean temperaturas demasiado calientes ni demasiado frías. Ambos extremos pueden dañar la planta. Además, tu planta de lavanda deberá estar ubicada en un lugar con un buen flujo de corrientes de aire.

Suelo de la planta de lavanda

Al cultivar lavanda es muy importante tener en cuenta el ph del suelo. La lavanda necesita crecer en un suelo con ph relativamente elevado. Es decir, necesita de un sustrato con alcalinidad. Si crees que estás cumpliendo bien con las necesidades de tu planta de lavanda e incluso así comienza a marchitarse, es probable que el suelo donde crece no sea el adecuado.

Sustrato de lavanda

Además, como pasa con muchas otras plantas, la acumulación de excesos de agua en la tierra puede pudrir las raíces de la lavanda. Es por esto que la lavanda necesita un suelo ligero, que se oxigene y que pueda drenar con facilidad cualquier exceso de agua. Para lograr esto, es ideal que incluyas arena en la mezcla del sustrato.

Riego de la lavanda

Como ya te hemos dicho, la lavanda no es una planta que se considere especialmente delicada. Por ese motivo, resulta bastante simple regarla. En primer lugar, debemos decirte que te olvides de regar diariamente o con demasiada frecuencia. La lavanda es una planta acostumbrada a la sequía, por lo que la dañarás si la riegas demasiado.

Puedes regar tu planta de manera semanal si el clima es caluroso. Una forma de saber si es necesario regar tu planta, es observar el sustrato. Si se ve seco, puedes aportar agua moderadamente. Si el clima es frío, riega con incluso menos frecuencia.

Riego de lavanda

Recuerda sólo regar la tierra donde crece tu planta. Evita regar el follaje y las ramas.

Como te mencionamos, el exceso de riego podría poner en riesgo la salud de tu planta. Al regarla demasiado, la expones a un exceso de humedad y con ello a enfermedades por bacterias y hongos.

¿Cómo abonar la lavanda?

No es necesario que abones el suelo de tu planta de lavanda. La lavanda se desarrolla mejor en suelos que no le aportan demasiados nutrientes. De hecho, mientras menos nutrido sea el suelo, más concentrada será su fragancia.

Si has cultivado tu planta de lavanda en una maceta, si puedes aportarle algo de abono. Evita los abonos que estén compuestos de material orgánico. Lo mejor es adquirir algún fertilizante líquido que pueda disolverse en al agua que usas para el riego.

Poda de la lavanda

Ten siempre presente que a través de la poda puedes lograr darle a tu planta la forma que quieras. Determinarás el tiempo adecuado para realizar la poda guiándote por la época de florecimiento de la lavanda. Poda previamente a esta época o posteriormente. Utiliza la poda para remover cualquier hoja, tallo o flor que esté seco y pueda darle un mal aspecto a tu planta. Ya verás cómo con una buena poda tu planta crecerá más sana y resistente.

Poda de la lavanda

Finalmente, te comentamos que tener un cultivo de lavanda en casa puede resultar muy beneficioso. La lavanda tiene propiedades medicinales que pueden ayudarte a reducir el estrés o a acabar con tus problemas de insomnio.

Además, no hay nada más relajante que oler el fresco aroma de la lavanda en tu jardín. Cuéntanos qué opinas sobre nuestros consejos.

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